sábado, 30 de marzo de 2024
En el universo de los quesos artesanales, hay alguno que, además de por su sabor excepcional, destaca por su historia y carácter distintivo. Éste es el caso del fascinante queso Shropshire.
Con su color distintivo y su sabor robusto, el queso Shropshire invita a los amantes del queso a adentrarse en un viaje sensorial lleno de tradición y autenticidad. En este artículo, exploraremos los secretos detrás de este queso único, desde sus orígenes hasta las mejores formas de consumirlo.
Para disfrutar del queso Shropshire, el primer paso es conocer dónde se puede adquirir uno de buena calidad. En nuestra tienda de La Boulette puede comprar queso Shropshire por piezas o al corte, para disfrutarlo en cualquiera de las mejores presentaciones que considere.
Además, también tenemos otros muchos quesos azules de importación que pueden maridar a la perfección con el queso Shropshire y que ponemos a su disposición en nuestra tienda de igual manera, para comprar por piezas o al corte. Y siempre puede visitarnos en el Mercado de la Paz.
El origen del queso Shropshire es muy curioso y, a la vez, ejemplo de cómo los amantes del buen queso pueden lograr hacer sus sueños realidad. Y es que este queso no es el típico que pueda presumir de cientos de siglos de antigüedad. Todo lo contrario, sus inicios se remontan tan solo unas décadas atrás en Escocia, donde un fabricante de quesos llamado Andy Williamson se decidió a crearlo desde cero y a partir de sus conocimientos en la elaboración de quesos.
Williamson era experto en la elaboración de queso Stilton en la región de Nottinghamshire, por lo que partía con cierta ventaja a la hora de conseguir un producto logrado y con visos de triunfar entre el público. Tras varias pruebas y darse a conocer inicialmente como queso Inverness-shire Blue o Blue Stuart, finalmente lo comercializó bajo la denominación Shropshire, a pesar de no tener vínculo con este condado.
Su fabricación se ha visto interrumpida en varios momentos desde los años setenta del siglo pasado, pero en la actualidad se produce con éxito en Leicestershire y Notthinghamshire, y desde allí se exporta a muchas otras partes del mundo, donde es conocido y apreciado por igual.
Para los que no lo conozcan, lo primero que debe señalarse sobre el queso Shropshire es su aspecto a simple vista. Su característica principal es su llamativo color anaranjado, sobre el cual destacan las vetas verde azuladas producidas por el penicillium roqueforti, un hongo típicamente presente en muchos quesos azules, como el Roquefort o el Cabrales.
Estas tonalidades tan cálidas se deben a que, a la pasta base, se le añade achiote, que es un colorante natural de origen vegetal que tiñe con tonalidades amarillentas o anaranjadas, según el destino y la intensidad con las que se aplique.
Además de esto, cabe decir que el Shropshire es un queso con una corteza natural de tonos marrones, elaborado con leche de vaca pasteurizada y con un contenido graso muy alto, superior al 30%. Esta presencia grasa es responsable de su textura cremosa y sus notas potentes al paladar, que muchos asemejan al Stilton, pero de un modo aún más intenso.
Los usos culinarios y los maridajes del queso Shropshire son muy variados y, en el fondo, dependen de la originalidad de los creadores y el atrevimiento de los comensales. Pero, sin duda, se puede decir que es un queso muy fácil de combinar y muy agradecido en distintas presentaciones y propuestas.
Tradicionalmente, se aconseja degustarlo con vinos tintos de consistencia robusta, como los elaborados con uva Syrah o Cabernet Sauvignon. Pero el Shropshire también marida bien con vinos más dulces, como un Oporto o con sidra.
En cuanto a ingredientes que lo acompañen bien, sin duda los panes y las galletas son el primer compañero en una tabla, al igual que otros quesos o incluso algún embutido.
Si hablamos de recetas que se pueden elaborar con este queso, las más habituales son las salsas y cremas que acompañan a platos de pasta, verduras o, incluso, arroces. También funciona a la perfección como alternativa a aquellos otros platos que, habitualmente, se elaboran con Roquefort, Cabrales o Stilton, como pueden ser salsas para carnes rojas, hamburguesas, etc. Igualmente, su toque poderoso y casi picante puede ser perfecto para alguna tarta salada o para una pizza, así como para otros platos de carne de ave rellena.
En conclusión, se puede decir que el queso Shropshire es uno de esos quesos que todavía no se conoce como debería y que, seguramente, llegará a un público mucho más amplio con el paso del tiempo.
Esperamos que este artículo le haya servido para descubrir un nuevo queso al que aficionarse y que pueda degustar su textura y su sabor en la mejor compañía.
De lunes a viernes: de 9h a 20h
Sábados: de 9h a 14.30h
Entre el 5 y el 24 de agosto
De lunes a viernes: de 9h a 15h
Sábados: de 9h a 14.30h