martes, 31 de octubre de 2023
Las soleadas tierras de Menorca tienen una rica herencia gastronómica y, entre los productos más representativos de esta isla, destaca el queso de Mahón. Su sabor inconfundible y su arraigo en la vida de los menorquines lo convierten en un manjar que se ha convertido en todo un emblema de la isla y que está traspasando fronteras.
En este artículo, exploramos su historia y su esencia, y también hablaremos sobre dónde comprar queso de Mahón.
La historia del queso de Mahón se entrelaza con la tradición quesera de Menorca. Su origen se remonta a tiempos antiguos y las primeras evidencias de quesos menorquines se extiende más allá de dos milenios. Como solía suceder, la producción de queso era una respuesta práctica a la abundancia de leche de las vacas locales, y los habitantes de la isla encontraron en la fabricación de queso un modo de conservar este recurso alimenticio y aprovecharlo durante todo el año.
Durante los siglos venideros, el proceso de elaboración del queso evolucionó y la técnica se fue refinando, con queserías más grandes y más modernas. Esto ayudó a que el queso de Mahón se mantuviera como un alimento esencial de la dieta local y, a la vez, se convirtiera en un producto embajador de la cultura y la tradición de la isla.
Así, en 1985, la Unión Europea reconoció oficialmente al queso de Mahón con la denominación de origen protegida (D.O.P.), la cual le ha otorgado un estatus, si cabe, aún más prestigioso entre el público consumidor.
El proceso de elaboración tradicional del queso de Mahón sigue reflejando la implicación de los productores para mantener la calidad y la autenticidad de este producto. La leche que se utiliza es leche fresca de vacas locales, a ser posible de leches de raza Menorquina, que se somete a estrictos estándares de calidad para garantizar que el producto final es como debe.
La leche se calienta y se le añaden cultivos de bacterias para iniciar la fermentación y la acidificación. Después, se añade el cuajo y el producto resultante se corta en pequeños granos para comenzar a separar el suero. A continuación, se calienta la cuajada y se coloca en moldes perforados, con lo que se termina por liberar el suero restante. Es aquí cuando el queso se compacta con su característica forma para, finalmente, salarlo y trasladarlo a bodegas de maduración, en las que estará varios meses o, incluso, años, según cuál sea la variedad de queso de Mahón que se busque.
El queso de Mahón tiene unas características muy peculiares que lo hacen distinguirse del resto de quesos. Se elabora siempre con leche cruda de vacas locales y, normalmente, se suele encontrar en dos variedades: el Mahón-Menorca y el Mahón-Menorca Artesano, que sigue una elaboración artesanal más estricta. Pero, sea cual sea la variedad, suele presentar unas características similares.
El sabor del queso de Mahón es suave y mantecoso cuando está poco curado, y tiene ligeros matices a leche fresca y a nueces. Al envejecer, el sabor se intensifica y desarrolla aspectos más terrosos y salados, que pueden incluso recordar a la brisa marina de la isla.
En cuanto a su textura, la corteza es rugosa y la pasta oscila entre el blanco pálido de los quesos más jóvenes a los tonos amarillo marfil de los más curados.
Una de las mejores características del queso de Mahón es que tiene un sabor lo suficientemente complejo como para darle mucha versatilidad en la mesa y en la cocina.
Uno de los modos más clásicos de comerlo es a modo de aperitivo o entrante, y las posibilidades son muy variadas. Se puede acompañar de otros quesos o embutidos en una tabla con unas rebanadas de pan o, para buscar un contrapunto más original, emparejarlo con frutas y frutos secos, como las manzanas, las peras y las nueces, que no solo ofrecerán un equilibrio refrescante, sino que le darán un contrapunto crujiente a la textura del queso. Y, si se prefiere algo más sencillo pero igualmente impactante, se puede cortar el queso de Mahón en pedazos un poco más gruesos, o en cubos, y acompañarlo simplemente con un chorro de aceite de oliva virgen extra y unos granos de pimienta.
En cuanto a recetas y platos calientes, en Menorca es muy común utilizarlo en el tumbet, que es un plato de verduras al horno en el que el queso de Mahón se intercala con capas de berenjenas, patatas y pimientos.
Una vez leído todo esto, es normal que se abra el apetito y el antojo por uno de los mejores quesos de España, como éste. En tal caso, en nuestra tienda de La Boulette tenemos a su disposición tres ricas variedades DOP, como el queso de Mahón semicurado, el queso de Mahón curado, y el queso Mahón Reserva, que es el de mayor curación y sabores más intensos.
De lunes a viernes: de 9h a 20h
Sábados: de 9h a 14.30h
Entre el 5 y el 24 de agosto
De lunes a viernes: de 9h a 15h
Sábados: de 9h a 14.30h